Jíbaro Tattoo abrió sus puertas a principios de 2026 de la mano de Alan y Claudia, dos tatuadores unidos por algo más que una profesión: una visión compartida del arte.
Desde el primer día supieron que querían construir algo diferente.
Un espacio con carácter propio, donde la calidad del trabajo y la autenticidad fueran la base de todo.